Necesario mejorar el servicio, debido a que la mayoría de los usuarios del transporte público viven con el temor de sufrir un asalto, perder su patrimonio y en casos extremos hasta la vida: Karen Castrejón

El Partido Verde Ecologista de México consideró necesario que los gobiernos de todas las entidades del país implementen estrategias conjuntas en materia de seguridad ciudadana a fin de mejorar el servicio de transporte público, debido a que en los últimos cinco años el robo en el transporte público aumentó considerablemente.

La dirigente nacional del Partido Verde, Karen Castrejón Trujillo, dijo que a pesar de que las autoridades locales han impulsado diferentes acciones para combatir los robos con y sin violencia en el transporte público, este delito continúa y representa una de las principales preocupaciones de los ciudadanos que lo utilizan para trasladarse a sus diferentes destinos.

Dijo que el robo en el transporte público colectivo es un delito del fuero común que afecta a gran parte de los estados de la República, siendo el Estado de México, Puebla, Oaxaca, Quintana Roo, Querétaro y Ciudad de México, las entidades que registran el mayor número de casos y los impactos más graves.

Por su parte, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) publicó un estudio que en los últimos cinco años este delito se incrementó, al registrarse en el 2015, 11 mil 420 casos y para el 2018, la cifra se elevó a 18 mil 688 denuncias.

Detalló que entre las propuestas que impulsa el Partido Verde para afrontar este problema están el fortalecer los mecanismos de vigilancia y seguridad en el transporte público, así como la instalación de cámaras de vigilancia y botones de pánico en dichas unidades. Además, de penas más severas para los delincuentes que cometan robo en el transporte público, entre otras acciones.

Castrejón Trujillo destacó la importancia de impulsar acciones en materia de viabilidad que mejoren el servicio en el transporte, debido a que la mayoría de los usuarios viven con el temor e incertidumbre de sufrir un asalto, perder su patrimonio y en casos extremos hasta la vida.